Blusa Blanca, Clásicos/Básicos

Prendas que sobreviven al paso del tiempo, a modas y reinvenciones, esos son los clásicos/básicos. Aportan versatilidad, son discretos y nos acompañan por años.

Envejecen lentamente y se convierten en el comodín perfecto en cualquier ocasión.

Las blusas o camisas blancas podrían situarse entre los primeros puestos del «clásicos/básicos» por no resultar categóricos y situarlas directamente en el primer lugar.

Admiten versiones y estilos de manera casi ilimitada y es que una misma blusa o camisa blanca puede ir desde la playa a un acto formal o de una chica de 17 años a una señora de 70.

Pero empecemos por el principio ¿ Blusa o camisa?

Según la RAE una blusa es una prenda abierta de tela fina, similar a la camisa, que usan mujeres y niños, y que cubre la parte superior del cuerpo.

Y una camisa, una prenda de vestir que cubre el torso, abotonada por delante, generalmente con cuello y mangas, entre otras acepciones.

Son dos significados muy similares, sin embargo, me atrevería a decir que la diferencia la marca el corte eminentemente masculino de la camisa frente a cualquier otro que pudiera tener una blusa.

Ambas prendas resultan igual de clásicas e igual de básicas, pero quizás las blusas tengan un campo de acción aún más amplio.

Sea blusa o camisa, esta prenda es un básico que no debería faltar en cualquier armario.

Factores a tener en cuenta

Tejido, si buscamos una opción todoterreno apuesta por tejidos que fluyan ya que popelines o algodones restarán formalidad a la prenda y restarán opciones de uso, cosa que al contrario ( uso de tejidos fluidos) no ocurre.

Corte, los cortes básicos y sencillos son un comodín y siempre hay tiempo de aportarles estilo y sumar o restar importancia a la prenda con el uso de accesorios. Si tuviera que elegir, apostaría por un «híbrido» entre camisa y blusa.

Detalles, que una blusa sea sencilla no significa que no tenga detalles. Los botones, la forma de los cuellos, pespuntes, colocación de las pinzas ( si las hubiera)… Son detalles que aportan valor a la penda y diferencian una de buena calidad de otras «del montón».

Buenas parejas para blusas blancas

Su gran valor reside en su versatilidad como ya se ha señalado pero aquí llevas una lista de «parejas» con las que funcionarán al 100%

  • Faldas o pantalones en tejidos ricos y elaborados ( tipo tweeds, bordados, terciopelos, lentejuelas…)
  • Faldas o pantalones con grandes estampados.
  • Colores tierras, opción perfecta para el día a día de verano.
  • Negro, es la opción más formal donde la haya. También puede resultar las más sosa, de ahí la importancia de los accesorios.
  • Jerseys o cardigans de punto grueso.
  • Vaqueros, consiguen subir el nivel a esta prenda que de primeras resulta demasiado informal.
  • Tejidos naturales como el lino.
  • En accesorios: Maxicollares o, en el extremo opuesto, gargantillas, pulseras tipo brazalete si la llevas remangadas, cinturones que consigan un ligero «abullonamiento» de la blusa en la cintura, bolsos en fibras naturales tipo capazo…

Pero hay mucho más…

Aún apostando por cortes sencillos, esta prenda es de las que pocas que consigue que cortes o estilos más marcados sigan siendo opciones atemporales o versátiles. No hay por qué quedarse en la blusa abotonada delante con tejido fluido para conseguir tu «clásico/básico».

Las opciones en tiendas son infinitas, sólo tienes que dar la que más se ajuste a tu estilo y a tu ritmo de vida.

Conocerse es la clave a la hora de elegir la prenda adecuada para cada uno.

La variedad de precios también es amplia, no hace falta recurrir a una camisería y que te confeccionen a medida para dar con tu blusa blanca ideal.

No es ninguna novedad decir que tener una blusa blanca en tu armario es «norma de obligado cumplimiento» por decirlo así, pero tampoco está mal recordar las virtudes de esta prenda que de tantas situaciones nos saca airosos a diario.

Más clásicos básicos.
Suelen tener la blusa blanca perfecta

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